Las investigaciones están demostrando lo que las madres experimentadas siempre supieron: al bebé y a sus padres les ocurre algo bueno cuando se relacionan afectivamente. Los especialistas en desarrollo infantil han observado repetidas veces que los bebés a los que se los lleva en distintos tipos de mochilas portabebés de tela parecen más satisfechos que los que permanecen en cunas, corralitos, sillitas de paseo y cochecitos.
En la mayoría de las culturas a los bebés "se los lleva encima". Este tipo de crianza implica algo más que llevar al recien nacido; significa elegir un medio para llevarlo que sea cómodo tanto para ti como para él. Cuanto más cargues con el bebé, más conforme se sentirá él, vas a disfrutar más de estar con él y ambos se conocerán mejor.
Las madres de otras culturas pueden llevar al recien nacido encima casi en forma permanente porque utilizan elementos similares a las mochilas, que parecen formar parte de la indumentaria de la madre; y, de hecho, a menudo es así. En una conferencia internacional sobre la crianza de los hijos que tuvo lugar recientemente entrevisté a dos madres de Zambia que llevaban a sus bebés en una especie de mochilas que combinaban con sus vestidos.
Les pregunté por qué las mujeres de su cultura cargan tanto con sus bebés. Me dieron dos razones breves pero perspicaces: "Le facilita la vida a la madre" y "Es bueno para el bebé". Luego de analizar a todas las madres que desfilaron por mi consultorio en los últimos cinco años, cargando con sus bebés, he llegado a la conclusión de que las mochilas portabebés son las que dan mejores resultados.
Elegir en qué llevar al recien nacido. Al elegir una mochila para llevar al bebé debes tener en cuenta los siguientes criterios:
• Seguridad. La seguridad es una de las características más importantes de cualquier medio que se emplee para llevar al recien nacido. La mochila debe sostener y contener al bebé. El cuerpo de la mochila debe tener la suficiente profundidad como para sostener en forma adecuada la cabeza del bebé y contener todo su cuerpo de un modo seguro. Elige una hecha por un fabricante reconocido que haya sido probada concienzudamente y que contenga una etiqueta en la que se certifique que el material cumple con las normas de seguridad oficiales.
• Comodidad. El portabebé debe ser cómodo tanto para ambos padres como para el bebé. En una mochila bien diseñada, el peso del bebé se distribuye en los hombros y las caderas del adulto, no en la espalda y el cuello. Debe estar bien acolchada en los hombros, en la espalda y en todos los puntos donde los bordes hagan presión contra el torso y las piernas del bebé.
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