El sistema de atención pediátrica de la salud del recien nacido vigente en Estados Unidos comprende exámenes periódicos que comienzan apenas producido el nacimiento, prosiguen una o dos semanas después y a partir de entonces se realizan cada uno o dos meses hasta los seis meses.
Durante esos exámenes pediátricos, el agente sanitario se concentra en tres áreas: contestar cualquier pregunta que les formulen los recientes progenitores, examinar la salud del recien nacido para asegurarse de que él o ella esté creciendo y desarrollándose en forma adecuada, y comentar con los padres cuál será su crecimiento y desarrollo en el período actual y en el siguiente.
Repasemos el examen típico de salud del recien nacido para que comprendas qué es lo que busca el médico. Con sólo mirar al bebé, el médico se forma una opinión de su estado de salud general.
¿Tiene una actitud alerta, activa, respira bien y tiene buen color? ¿Presenta signos de ser prematuro, de haber nacido en término, o después de la fecha prevista? A continuación, el médico examina la cabeza del recién nacido para verificar si hay demasiado moldeado, fractura de cráneo o sangrado en el cuero cabelludo.
¿Las fontanelas son suaves y planas?
Mide la circunferencia de la cabeza y la compara con la longitud, peso y grado de madurez del bebé. Proporcionalmente, ¿la cabeza es grande, pequeña o de tamaño normal? ¿Los ojos del bebé establecen el contacto momentáneo normal con los de quien lo examina? Es probable que haya algunos vasos sanguíneos rotos en la parte blanca de los ojos; desaparecerán en unas semanas.
El médico examinará el interior de los ojos del bebé y luego la nariz para ver si está bien formada y si el aire puede pasar por ambos orificios nasales. También revisará el interior de la boca para verificar si el paladar se ha formado por completo, y los oídos para asegurarse de que estén bien constituidos, de que los conductos auditivos estén abiertos y de que los tímpanos parezcan normales A menudo hay zonas violáceas en el lóbulo de la oreja, mejillas, cuero cabelludo y rostro, luego del parto.
Luego el médico examina el contorno del cuello del bebé para verificar que la glándula tiroides está ubicada donde corresponde y que no haya protuberancias anormales. Revisará la clavícula para asegurarse de que no se haya quebrado durante los apretujones del parto. Escuchará los latidos del corazón, registrará su frecuencia y verificará si hay sonidos cardíacos adicionales (conocidos como soplos). Los soplos pueden ser normales o anormales; la mayoría son normales, provocados por la sangre que recorre el corazón a gran velocidad. Controlará salud del recien nacido en los pulmones para cerciorarse de que el aire entre y salga en forma apropiada. |