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Piel del recien nacido

 

La sensible piel del recien nacido está expuesta a una serie de problemas cutáneos menores. La mayoría se puede curar fácilmente; ninguno de ellos es grave.
Afta. El afta es una infección que provoca la levadura en la boca del bebé y que se asemeja a manchas de leche cuajada en la parte interior de los labios, la lengua y el paladar. Dado que la levadura se desarrolla con fuerza en la leche, la boca del bebé le proporciona un entorno ideal para ello.

A veces se confunde el afta con restos de leche en la lengua y en la boca.

Piel del recien nacido

Para distinguirlos se debe tener en cuenta que el afta, a diferencia de la leche, no se puede quitar fácilmente limpiando la zona en cuestión. El afta se puede transmitir a los pezones de la madre que amamanta y provocarle dolor. Es una infección menor, muy común y que se puede curar con facilidad pintando las zonas blancas con un remedio recetado.

Erupción miliar. Los recién nacidos pueden tener pequeñas protuberancias blanquecinas del tamaño de la cabeza de un alfiler, en la nariz y en el rostro. A este tipo de afección de la piel del recien nacido se la conoce como erupción miliar y se produce por secreciones que obstruyen los poros de la piel. Es normal y con un lavado suave desaparece en unas semanas. Sarpullido de la piel del recien nacido causado por el calor.

Este tipo de erupción se presenta como diminutos granos con una base roja y un centro más claro. Aparece en zonas de la piel donde hay demasiada retención de humedad, a menudo detrás de las orejas, entre los pliegues del cuello, en la ingle o en las zonas en las que se ajuste la ropa. Para curarla, lava la zona con cuidado, usando sólo agua fresca o con una solución de bicarbonato de sodio (una cucharadita en una taza de agua). Además, viste al bebé con ropa suelta, liviana, y utiliza un vaporizador para rociar el ambiente.

Acné del bebé. Esta erupción se manifiesta con granitos y grasitud en la piel del recien nacido del rostro y es similar al acné juvenil. A menudo aparece alrededor de la segunda o tercera semana y desaparece alrededor de las seis semanas de edad sin que se aplique ningún tratamiento, pero será beneficioso que lo laves cuidadosamente con agua y un jabón suave y que rocíes el ambiente con un vaporizador.

Dermatitis seborreica. Esta erupción de la piel del recien nacido se manifiesta en la forma de una costra grasosa en el cuero cabelludo del bebé, por lo general sobre los espacios suaves. Una variante más moderada de este tipo de erupción es más escamosa, parecida a la caspa. Si se lava el cabello con demasiada frecuencia o con demasiada fuerza, el cuero cabelludo se reseca y esta afección empeora. La modalidad seca y escamosa desaparece si lavas el cuero cabelludo con menos frecuencia y humedeces el ambiente.

Para tratar la modalidad más seria se deben masajear las escamas con aceite vegetal, a fin de suavizarlas y luego sacarlas con un peine de dientes finos. Quita el exceso de aceite con un champú a la brea suave, pero ten cuidado de que no entre en contacto con los ojos del bebé. Una erupción similar, con escamas y grasitud, puede aparecer detrás de las orejas del bebé y en los pliegues del cuello. Debes lavar la zona afectada con agua tibia; también puedes utilizar una crema con cortisona recetada por el médico. La piel del recién nacido necesita mucha humedad; es por ello que la mayoría de estas erupciones empeoran en el invierno con la calefacción central seca. Un vaporizador en la habitación donde duerme el bebé alivia a menudo este tipo de erupciones.

 

Piel del recien nacido

  Paspaduras. Los pañales se inventaron para que los excrementos del bebé no afecten el entorno, pero su delicada piel del recien nacido se rebela al perder la libertad de disfrutar del aire y el sol. La combinación del pañal húmedo y la piel tibia proporciona un medio ideal para el desarrollo de bacterias que actúan sobre los productos químicos de la orina y producen amoníaco y otros irritantes de la piel. La piel se inflama y como resultado la cola del bebé se paspa.

Para prevenir y tratar esta afección ten en cuenta lo siguiente:

1. Cambia el pañal húmedo lo antes posible.
2. Cada vez que cambies el pañal, limpia la zona con agua y un jabón suave, enjuágala bien y sécala con cuidado, sin restregarla. Evita los jabones fuertes y no frotes demasiado la piel sensible.
3. Deja que la zona del pañal "respire". Evita los pañales muy ajustados y las bombachas de goma muy cerradas que retienen la humedad. Reserva las bombachas de goma para las ocasiones y los lugares donde no sea socialmente aceptable que el pañal deje pasar la humedad. Puedes utilizar un acolchado impermeable debajo del bebé para proteger la ropa de cama.
4. Deja la cola del bebé al aire libre la mayor cantidad de tiempo que puedas. Mientras duerme, despliega el pañal debajo de él. Cuando el clima es templado, deja que el bebé duerma la siesta afuera, con la cola al aire, pero evita que lo queme el sol.

5. Las cremas y pomadas para pañales no son necesarias a menos que la piel del recien nacido esté irritada. Aplica una crema protectora (por ejemplo, óxido de zinc) al primer signo de que la cola esté roja e irritada. Ello ayudará a proteger la piel de la humedad y de los irritantes. (Una crema muy completa para usar con los pañales es Balmex). Intenta curar las paspaduras apenas comienzan a aparecer, antes de que la piel se lastime y se infecte. Las cremas protectoras también se deben emplear en casos de diarrea para prevenir que se generen paspaduras. No pongas maicena en la zona afectada, dado que propicia el desarrollo de hongos y costras en los pliegues.

6. Utilizar pañales de tela o descartables es una cuestión de conveniencia, conciencia ecológica y propensión del bebé a las paspaduras. Si lavas los pañales de tela, asegúrate de emplear el ciclo de lavado caliente y un enjuague a fondo; luego, humedece los pañales lavados y enjuagados en una solución de una taza de vinagre por media cuba de agua del lavarropas durante media hora. Centrifuga los pañales y sécalos sin volver a enjuagarlos. A la mayoría de las parejas atareadas les resulta mucho más práctico contratar un servicio de lavado de pañales que dedicarse ellos mismos a esos menesteres.

7. Los baños con bicarbonato de sodio son de gran ayuda para tratar las paspaduras rojizas, escaldadas, conocidas como "dermatitis del pañal". Se producen general¬mente luego de infecciones intestinales o de tratamientos con antibióticos que generan deposiciones acidas. Pon la cola del bebé en remojo en una solución de bicarbonato de sodio (una cucharada grande de bicarbonato de sodio en medio litro de agua de la bañera). Luego huele para verificar si hay olor a amoníaco.

A veces es necesario recurrir al médico para que recete algún medicamento. Las infecciones de la piel del recien nacido que producen la levadura o los hongos generan paspaduras rojas, en relieve, ásperas y que parecen dolorosas, con pequeñas pústulas. Este tipo de paspaduras son más resistentes a los tratamientos sencillos descriptos en los párrafos precedentes. En ocasiones, este tipo de afección trae aparejada una infección bacteriana. Posiblemente sea necesario aplicar una crema recetada que contenga un agente antimicótico o antibacteriano o cortisona; en la actualidad se pueden conseguir algunos ungüentos antimicóticos de venta libre. No utilices las cremas con cortisona en la zona del pañal durante más de siete días seguidos, a menos que el médico te indique lo contrario.

La frecuencia de las paspaduras del bebé no son un indicador del grado de atención que le presta la madre. Algunos bebés tienen la piel del recien nacido muy sensible y por más que se los cambie con frecuencia, seguirán paspándose hasta que termine la etapa de usar pañales.

Manchas normales del bebé. La mayoría de las fotos de "recién nacidos" que se publican en las revistas no muestran a un recién nacido, sino a bebés de varios meses, en los que los machucones normales ya han desaparecido. La mayoría de los recién nacidos tienen manchas en la piel del recien nacido como suaves puntos rojizos y rosados que se destacan más en el párpado superior, en la frente entre los ojos y en la nuca. Estos "angiomas planos" son zonas donde los vasos sanguíneos son prominentes y se los ve a través de la delgada piel del recién nacido. Se los llama nevos y casi siempre pierden intensidad o desaparecen con el correr del tiempo. En ocasiones, los que se encuentran en la nuca persisten pero finalmente quedan cubiertos por el cabello.

Algunas marcas de nacimiento no aparecen hasta dos o tres semanas después de él. A la más común se la conoce como frutilla porque se parece a un trozo de esa fruta. Estos nervios aumentan de tamaño gradualmente y es posible que tengan que transcurrir varios años para que desaparezcan por completo. Las manchas azules —llamadas mongólicas—, que parecen moretones y están ubicadas en la parte baja de la es¬palda o en las nalgas, son muy comunes en los bebés de raza negra, asiáticos o indios. A menudo pierden intensidad con el tiempo, pero muchas nunca desaparecen por completo. Es importante que los agentes sanitarios sepan que las manchas mongólicas son comunes y normales y no son señales de abuso infantil o de una golpiza.

La piel del recien nacido requiere mucho cuidado. Afortunadamente, proporcionar ese cuidado es por lo general muy divertido y te brinda la oportunidad de compartir una interacción maravillosa con tu hijo.