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Elegir un nombre

 

Una de las decisiones más importantes que vas a tomar con relación a tu hijo es elegir un nombre que le vas a poner. Es una etiqueta que llevará durante toda su vida; por lo tanto, elígelo con cuidado. A continuación se incluyen algunas consideraciones para elegir un nombre para el bebé.

Decidir cómo se va a llamar. Algunos padres tienen grandes dificultades para elegir un nombre de su hijo. Es una decisión muy importante; tómate tu tiempo. Prueba el nombre durante cierto tiempo para ver si encaja con la criatura. Es razonable hacer una preselección de algunos de tus nombres favoritos y probar algunos de ellos durante los primeros días o semanas para ver cuál es el que mejor se adapta al temperamento del bebé. Después de haber vivido con un determinado nombre durante algunos días, sabrás si se ajusta a tu hijo o no. Si no es así, cambia de nombre lo más pronto posible.

Significados de los nombres. En muchas culturas, elegir un nombre tienen significados simbólicos. En los consultorios existen una lista para elegir un nombre con su significado. Por lo general, son de padres cuya ascendencia es de Oriente o Medio Oriente. La mayoría de esos nombres tienen que ver con exaltar características mentales o corporales; por ejemplo, "el que es hermoso e inteligente". Asegúrate de transmitirla el significado a tu hijo, más adelante, dado que ello le agregará profundidad a su nombre.

Usar nombres de la familia. En nuestra familia consideramos que es una linda costumbre honrar a un abuelo u otro familiar querido poniéndole su primero o segundo nombre al bebé. Puede ser poco prudente elegir un nombre que no encaje con el niño ni sea compatible con sus otros nombres o con el apellido, sólo por quedar bien con la familia. Piensa primero en tu hyo y después en la familia. Si eliges un nombre muy poco usual como primero o segundo nombre, es aconsejable que lo combines con otro más corriente. Ello le dará al niño la posibilidad de elegir el nombre que le resulte más cómodo en el futuro. Ritmo del nombre. Emplear nombres con la misma cantidad de sílabas crea un ritmo agradable. William Penton Sears tiene tres, dos y una sílaba. Si el primer nombre y el apellido son monosílabos, sería recomendable que el segundo nombre fuera más largo; por ejemplo, Luis Antonio Paz.

 

Elegir un nombre para tu hijo

 

¡Cuidado con los nombres graciosos! Los niños son despiadados para hacer bromas con los nombres. Ten cuidao con las rimas y las iniciales poco frecuentes, que garanticen malos momentos en el futuro. Gabriel Ignacio López es una trampa para que lo llamen G.I.L.

Descarta los nombres cuya grafía es extraña o ambigua. Siempre me gustó el nombre Aimee, pero decidimos no ponérselo a nuestras hijas porque tendrían que ir por la vida teniendo que aclarar si se escribe Amy o Aimee. En cierta forma, una grafía peculiar le puede dar un toque especial al nombre si al niño no le molesta aclarar cómo se escribe; si estás de acuerdo con este último criterio, combina ese nombre con otro que no sea ambiguo y que se escriba de una sola manera, de modo que mas tarde el niño pueda elegir un nombre.

Combina un nombre infrecuente con uno más tradicional que sea compatible. Una de nuestras hijas se llama Heather Hayden Sears (Hayden era el nombre de una de nuestras bisabuelas favoritas). Ahora tiene doce años y todavía le decimos Hayden, pero tiene la opción de cambiarlo por Heather. Es probable que nuestro séptimo hijo, Stephen, siempre tenga que deletrear su nombre para que no lo confundan con Steven, pero tendrá que aprender a aceptarlo porque el nombre nos gusta, le queda bien y no nos molesta esa forma de escribirlo.

Júnior, hijo, etc. A pesar de que ponerle a los hijos el mismo nombre del padre o del abuelo es una vieja costumbre, lo más probable es que cuando lo menciones se genere una confusión y no se sepa a quién te estás refiriendo. Por lo general, las familias se ven obligadas a usar sobrenombres; si el padre es Bill, el hijo probablemente va a ser Billy, pero ese Billy va a crecer y va a querer que le digan Bill.

¿Qué van a hacer entonces? ¿Les van a decir Bill el viejo y Bill el joven; Bill el grande y Bill el pequeño? Es posible que eso no le caiga bien a ninguno de los dos; el viejo Bill quiere verse y actuar como alguien más joven y el pequeño Bill quiere ser más grande. Es una hermosa costumbre familiar que el abuelo, el hijo y el nieto tengan el mismo nombre, siempre y cuando todos estén dispuestos a ser un poco flexibles con la incomodidad que ello traerá aparejado en las reuniones familiares.

Elegir un nombre es único para quien lo tiene. Piénsalo bien, porque es el título más importante que va a recibir tu hijo en toda su vida.

 
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