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Si decides volver a trabajar inmediatamente después de concluido el período en que se considera que ei bebé es un recién nacido, o tienes que hacerlo obligatoriamente, ten en cuenta los siguientes consejos sobre el trabajo y la crianza de tu hijo. En primer lugar, antes del nacimiento y en las semanas posteriores "olvida" por un tiempo que tienes que regresar a trabajar. He notado que muchas madres que luchan con sentimientos ambivalentes sobre la necesidad de volver al trabajo establecen subconscientemente cierta distancia con sus bebés o evitan disfrutar de ellos al máximo. Este distanciamiento es provocado por el miedo a que les resulte extremadamente difícil dejar al bebé. Disfruta el período que tienes para ser madre de tiempo completo y no lo malgastes preocupándote por el momento en que tengas que regresar a trabajar.
Hay algunos preparativos necesarios que facilitan volver al trabajo tanto para ti como para el bebé. Sigue amamantándola incluso cuando hayas retomado tu trabajo: a mis pacientes que han continuado amamantando a sus hijos les ha resultado más fácil la transición del hogar al trabajo porque mantienen ese vinculo especial con su bebé. Compra un saca leche portátil a pila, y tómate un descanso, al menos cada tres horas, para sacar leche de tus pechos. Dicho sea de paso, por ley tienes derecho a tomarte un tiempo para sacar tu leche. Guárdala en una botella limpia en la heladera y ponía en el congelador para usarla más adelante, o llévala a tu casa para que la niñera se la dé al bebé al día siguiente.
Amamanta al bebé a la mañana, antes de irte a trabajar; por la tarde, en cuanto regreses a tu casa; y con la mayor frecuencia posible en los fines de semana y vacaciones. La "feliz despedida" de la mañana y el "feliz reencuentro" de la tarde son, por lo general, las instancias de amamantamiento nías placenteras.
Dile a quien se ocupa de cuidar al bebé que no lo alimento en la hora previa a tu llegada. En cuanto estés do vuelta en tu casa descuelga el tubo del teléfono, pon una música tranquilizadora, siéntate cómoda, con los pies apoyados sobre una superficie alta, y amamanta al bebé. A muchas madres, amamantar al bebé en cuanto regresan a su casa las ayuda a relejarse después de un día agitado, probablemente debido al efecto tranquilizador de la hormona prolactina.
Comparto las horas de sueño con tu hijo. Muchas madres dicen que, cuando retoman el trabajo, sus bebés comienzan a despertarse con frecuencia durante la noche y ellas se cansan tanto que los resulta difícil ir a trabajar al día siguiente. La razón de ello es que a menudo los bebés no entran en sintonía con quien los cuida durante el día y se acostumbran a tomar el pecho varias veces durante la noche para estar con la madre. Esta situación se alivia si le permites al bebé que duerma junto a ti; de esa manera, ni tú ni él se despertarán del todo mientras él se alimenta, y tu sueño no se verá tan alterado. Amamantar durante la noche también te permitirá seguir teniendo leche. |
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Propicia, o mejor aún, reclama que tu marido se haga cargo do la parte que le corresponde en las tareas domésticas. Si vas a seguir amamantando y trabajando, necesitarás ayuda en el hogar.
Mientras trabajas, piensa en el bebé. Muchas madres se rodean do lotos de sus hijos mientras están en la oficina. Tener una imagen (tanto concreta como mental) de tu bebé mientras utilizas el saca leche te ayuda a activar las hormonas que producen la loche.
Debes estar preparada para las molestias temporarias de adaptación, tales como hinchazón de los senos y pérdidas de
leche. En unas pocas semanas disminuirán, a medida que tu cuerpo se adapte a la nueva rutina de amamantarme.
Elige para reemplazarle en el cuidado del bebé : alguien que comparta en forma intuitiva tu manera de criarlo insiste en que debe dar una respuesta contenedora al llanto del bebe, tenerlo mucho tiempo en brazos e interactuar con él. No es una niñera: es una madre sustituía. Dile como quieres que crie a tu hijo.
Se están produciendo cambios fascinantes para incorporar la crianza de los bebés en las actividades laborales Mis pacientes han encontrado formas ingeniosas de pasar mucho tiempo con su bebé mientras intentan desempeñarse como profesionales y tener un ingreso adicional. Entre las muchas opciones están las actividades que se manejan desde el hogar, los horarios de trabajo flexibles (según el temperamento y las necesidades del bebé), la posibilidad de compartir un empleo (dos o más madres se dividen un trabajo de tiempo completo) y de que las madres lleven a los bebés con ellas al trabajo. En el momento de escribir este libro, dos enfermeras que traba jan en mi consultorio han dado a luz recientemente y andan con sus bebés encima mientras desempeñan sus tareas. Trata de llegar a un acuerdo con tu empleador para tener horarios flexibles e incorporar la crianza del bebé a tu trabajo Los empleadores han observado que las madres que combinan la crianza y el trabajo se desempeñan mejor en su empleo debido a la felicidad que les produce encontrar un ambiente laboral que reconoce su necesidad de criar a su hijo y de trabajar, y les evita la ansiedad de pensar cómo estará el bebé sin ellas. |