3. Amamanta a tu hijo inmediatamente después del parto. Algunos bebés tienen un fuerte deseo de mamar apenas nacen esto es una estimulacion recien nacido muy fuerte y otros se conforman simplemente con lamer el pezón. Las investigaciones médicas demuestran con claridad que se debe poner al bebé junto a los pechos inmediatamente después del nacimiento.
Succionar y lamer el pezón libera en tu torrente sanguíneo la hormona llamada oxitocina —la cual aumenta las contracciones del útero y alivia las complicaciones del sangrado en el posparto— y estimula la liberación de otra hormona, la prolactina, que acrecienta tu capacidad maternal desde el comienzo.
4. Toca a tu bebé. Como ya dijimos, lo ideal es que enseguida después del parto sequen al bebé y lo coloquen desnudo sobre ti, con su pecho contra tu abdomen, tus brazos alrededor de él y una manta sobre tus brazos. Tu hijo recién nacido va a disfrutar la estimulacion recien nacido que recibe del contacto piel contra piel. Acaricia a tu bebé suavemente, tocando todo su cuerpo.
Es emocionante ver a una flamante madre acariciar con ternura todo el cuerpo de su bebé con la punta de sus dedos y ver al padre cubrir la cabeza del bebé con su mano, como simbolizando su compromiso de proteger la vida que ha engendrado. Además, las caricias tienen beneficios médicos. La piel es el órgano humano más amplio del cuerpo y tiene una gran cantidad de terminaciones nerviosas. En esa transición crucial de la entrada del bebé al mundo, cuando los movimientos respiratorios son a menudo muy irregulares, las caricias estimulan al recién nacido para respirar rítmicamente. Tu tacto tiene valor terapéutico.
5. Mira a tu bebécomo otra forma de estimulacion recien nacido. Colócalo de modo tal que tus ojos y los de él se encuentren en el mismo plano vertical. Tu hijo recién nacido te verá mejor a una distancia de treinta centímetros. Dado que después del parto se encuentran en un sereno estado de alerta, muchos bebés abren más los ojos durante la primera hora posterior al parto que varias horas después, cuando generalmente se duermen.
Mirar fijamente a los ojos del bebé puede desencadenar un torrente de hermosos sentimientos maternales. Pídele a las enfermeras que esperen para poner ungüento en los ojos del bebé hasta que termine el período de vinculación, dado que ello podría empañar la visión del bebé justo en el momento en que está formándose su primera impresión de ti.
6. Háblale a tu hijo recién nacido. La madre, por naturaleza, le habla a su recién nacido en un tono agudo que a este le resulta reconfortante. Los oídos de tu hijo ya están acostumbrados a tu forma de hablar, y quizás observes que se mueve rítmicamente en respuesta a tu voz. Tener a tu hijo en brazos forma parte de otras de la estimulacion recien nacido, darle de mamar, hablarle y mirarlo a los ojos te hará sentir que no quieres soltar a esa personita que tanto te costó traer al mundo... ¡y no tienes por qué hacerlo! |