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El primer paso para el caldo de gallina es asegurarse de que el pollo esté bien vaciado, retire toda la grasa posible, flaméelo, elimine las patas, la cabeza, y las puntas de las alas y lávelo cuidadosamente por dentro y por fuera. Ponga el pollo ya preparado en una cacerola al fuego con los tres litros y medio de agua fría, incorpore el hueso de rodilla, el apio, la cebolla y las zanahorias previamente raspadas, sazone al gusto y deje que cueza a fuego vivo.
Retire la espuma que se formará en la superficie y, cuando comience la ebullición, baje el fuego y continúe cocinando a fuego lento unas 3 horas el caldo de gallina. Pase el caldo a través de un tamiz muy fino, deje que se enfríe y desgráselo perfectamente antes de utilizarlo. Consejos para el caldo de gallina:
Puede eliminar, si lo desea, el cuello del pollo y el hueso de ternera-Para desgrasar bien este caldo, viértalo en un recipiente y, cuando esté completamente frío, introdúzcalo durante unas horas en el frigorífico. A continuación será muy fácil retirar el caldo de gallina, con la ayuda de una cuchara, la grasa solidificada que se habrá quedado en la superficie. |