Debajo de la piel, entre ésta y los músculos, existe un tejido de almohadillamiento denominado tejido celular subcutáneo. Está formado por grasa de reserva que almohadilla y aísla la temperatura del cuerpo.
En el paciente obeso se acumula gran cantidad de tejido adiposo en exceso en esta zona aumentando no solamente el tamaño de las células grasas (adiositos), sino también su número.
Por lo general, en el obeso este tejido o panículo está aumentado homogéneamente por todo el cuerpo, pero a veces, esta grasa situada por debajo de la piel está aumentada en un determinado punto en concreto, apareciendo así una tumoración grasa, circunscrita, esférica, recubierta de una cápsula y que se denomina lipomas.
El tamaño de los lipomas es variable, existiendo desde los lipomas mínimos hasta los gigantes.
Es conveniente extirparles los lipomas en tres circunstancias: cuando se trata de lipomas gigantes; cuando crean problemas estéticos importantes y sobre todo cuando son molestos o dolorosos. |