Como ya hemos dicho, el dormir es un estado psicofísiológico de inconsciencia, de carácter temporal y reversible de toda la actividad sensoriomotriz vigil del niño o del adulto. La necesidad del dormir, como también hemos insistido, es una necesidad fisiológica primaria, absolutamente necesaria para procurar —entre otras cosas— un descanso al cuerpo y permitir, asimismo, regenerar las energías desgastadas.
Íntimamente unido al concepto de dormir, está el de soñar, proceso que presenta importantes contribuciones psicofisiológicas al equilibrio general del organismo. Tal como ha señalado FISHER (1973). «las fases del sueño es un proceso psicológico básico, predecible y universal, que se presenta dentro de un tercer estado especial del organismo y que está asociado con acontecimientos fisiológicos tan característicos que tiene que ser considerado muy diferente, tanto del dormir no onírico como de la vigilia, aunque posea algunas características de los dos» (FISHER, 1973).
Pero ¿qué sucede durante ese tercio de nuestras vidas que pasamos durmiendo? Parece ser que hay modificaciones importantes de la actividad eléctrica de nuestras células nerviosas.
Los estudios psicofisiológicos correspondientes a las fases del sueño nocturno, utilizando los parámetros EEG, EOG y EMG, fueron iniciados por LOOMIS y Cois, en 1937.
Estos investigadores detectaron cinco estadios de profundidad creciente, sí bien esta clasificación no incluye el estadio REM, es decir, la fase de movimientos oculares rápidos, puesta de manifiesto por ASERINSKI y KLEITMAN en 1953.
DEMENT y KLEITMAN. en 1957, demostrarían posteriormente que es precisamente en esta fase REM, también conocida como de sueño paradójico, donde tienen lugar los ensueños, es decir, toda la actividad onírica.
DEMENT y KLEITMAN (1957) insisten en que no hay un único estado dentro de las fases del sueño, sino dos estados diametralmente opuestos. En el sueño «sin movimiento rápido de ojos» (NREM) el patrón del EEG está formado por un fondo de ondas lentas con salvas superpuestas de picos de 12-14 Hz y complejos K (complejos de ondas lentas de alto voltaje transitorio que se producen espontáneamente y en respuesta a estímulos de alerta potenciales).
En está fases del sueño no se producen movimientos de ojos, a excepción de oscilaciones del globo ocular durante la somnolencia y en las fases más ligeras del sueño NREM. Por otra parte, la actividad cardiorrespiratoria es constante, con índices cardíaco y respiratorio más lentos que durante el estado de vigilia en reposo. |