Los gatos persas corren y saltan más que otras razas, se sumergen durante horas en un juego con una pelotita de papel y tienen sus "momentos locos", cuando persiguen fantasmas por toda la vivienda, con ojos relucientes y bigotes parados. ¡En estos casos es conveniente quitar del lugar los objetos que puedan romperse! Algunas zonas de la casa pueden ser declaradas "zonas tabú", pero hay que ser muy consecuente con estas prohibiciones. Si el "malhechor" sobrepasa los límites, es conveniente mojarlo con un poco de agua, sin que el pequeño genio se percate de dónde viene el chorro.
Si no, rápidamente comprenderá que, cuando su amo no está, no sucede nada y podrá hacer todo el lío que desee.
Pero no exagere con sus prohibiciones, porque inhibiría demasiado la calidad vida y la personalidad especial de nuestro tigre de entrecasa.Nuestros pequeños y esbeltos picarones gatos persas pronto conocerán su nombre.
Normalmente los gatos persas son pequeños están limpios cuando se los retira del criadero, pero como comen más a menudo que los gatos adultos, también tienen que acudir más a menudo al sanitario.
También suele suceder que estén tan absortos en sus juegos o en sueños, que el camino hacia el sanitario se vuelva demasiado largo, cuando se den cuenta de sus urgencias. Por consiguiente, siempre debería haber varias bandejas a disposición de los gatitos muy jóvenes. Más tarde bastarán dos, porque a los gatos les gusta defecar y orinar en bandejas separadas. |