Causas de la Hipoglucemia
Si de pronto tienes varios de estos síntomas:
• Falta de concentración
• Irritabilidad
• Temblores
• Hambre
• Transpiración
• Mareos
• Confusión mental
• Labilidad emocional
• Movimientos torpes
• Dolores de cabeza
Te levantas de la cama para comer algo de noche, puedes sospechar que estás sufriendo los síntomas de la causas de la hipoglucemia. Una posibilidad es que el azúcar de la sangre haya descendido y tu cerebro esté necesitando glucosa.
Esto es más habitual que suceda en personas que acostumbran comer dulces, azúcares, gaseosas, golosinas o que pasan muchas horas sin comer nada. La solución para estos estados pasa por cambiar la alimentación.
En primer lugar, necesitas reducir el consumo de azúcar blanco; en su lugar utiliza azúcar integral o rubio, que tienen fibra, por lo que su absorción y utilización se hace más lenta, lo que evita los descensos súbitos típicos de la causas de la hipoglucemia.
También sería productivo que disminuyeras las golosinas y harinas blancas, que al estar desvitalizadas por su carencia de minerales y vitaminas agotan el funcionamiento del páncreas. Estos alimentos se reemplazan por otros, específicamente los integrales, que proveerán al organismo los nutrientes que le son esenciales.
Tipos y Causas de la hipoglucemia
Si sufres de causas de la hipoglucemia, necesitas aumentar el aporte de estos nutrientes: Cromo:
Forma parte de una sustancia denominada "factor de tolerancia a la glucosa" (ftg). El ftg está formado también por vitamina B3 o Niacina y aminoácidos. Se almacena en el hígado y facilita la labor de la insulina, colaborando así con el páncreas. Debido al pulido de los cereales, es bastante común que se produzca un déficit de cromo, carencia que a la larga genera problemas pancreáticos, entre ellos la causas de la hipoglucemia o la diabetes. Los alimentos que contienen cromo son la levadura de cerveza, los cereales integrales, el huevo, el germen de trigo y la cebolla.
Zinc:
El organismo lo requiere para la síntesis de insulina. Es habitual que las personas que sufren de trastornos en el metabolismo de los hidratos de carbono tengan carencias de zinc. (En el capítulo anterior y cuando hablamos de minerales mencionamos sus alimentos fuente.)
Vitaminas del grupo B:
Dado que participan activamente en el metabolismo de los hidratos de carbono, mejoran mucho su tolerancia. Al consumir harinas y panificados refinados necesitamos de las vitaminas B para su correcta digestión y utilización, pero aquellas que el grano naturalmente contiene han sido removidas; esto genera un gasto mayor para los órganos digestivos. Por esta razón, elige siempre los cereales integrales, que están provistos de estos nutrientes y además contienen fibra.
Otra recomendación de las causas de la hipoglucemia: no dejes transcurrir mucho tiempo entre comidas, ya que en las primeras etapas del tratamiento necesitarás aportes de hidratos de carbono para mantener estable el zúcar en tu sangre. El aporte de estos hidratos de carbono integrales, de buena calidad, con un buen contenido de fibra, los que se irán degradando y absorbiendo lentamente, te garantizarán una buena curva de glucemia y la mejor fuente de energía para las demandas del cerebro.
¿Qué elementos pueden afectar tu sistema nervioso?
• Los productos químicos con los que estamos en contacto, por ejemplo en los alimentos o envases de los alimentos.
• Los presentes en el aire si vives o trabajas en zonas fabriles.
• Si fumas, debes saber que el cigarrillo resta oxígeno al cerebro e intoxica el organismo.
• Si permaneces muchas horas frente a la computadora, si miras mucha televisión o utilizas mucho el microondas, las ondas electromagnéticas también te restan defensas.
Alimentos que pueden ayudarte a desintoxicarte de estas toxinas y ondas:
Miso:
Portador de una gran cantidad de proteínas, es un producto de la fermentación del poroto de soja con agua y sal, proceso que facilita su digestión. Ayuda a neutralizar los efectos de la proteína animal, la cual fatiga los ríñones y produce residuos tóxicos que dañan las arterias, el corazón y el sistema nervioso, y causa además alergias y acidez en la sangre.
El miso es bueno contra las alergias ocasionadas por no poder utilizar las proteínas en el intestino; el cuerpo las considera ¡nvasoras y se defiende de ellas. Contiene muchas bacterias producidas durante su fermentación, las que en el intestino ayudan a descomponer las moléculas de proteína compleja. Contiene hierro, calcio y fósforo, amén de ser muy rico en sal, por lo cual debe consumirse con precaución en caso de hipertensión y problemas renales durante la primera parte del tratamiento.
Dado que algunos componentes de la soja -llamados isoflavonas- tienden a disminuir la presión y son protectores cardíacos, el consumo habitual de miso colabora en la reducción de la presión sanguínea. Contiene fitoestrógenos, como todos los productos derivados de la soja, muy útiles para proteger el sistema óseo y atenuar el riesgo de osteoporosis. Puede considerárselo un alimento protector del sistema cardiovascular, pues evita la formación de placas de colesterol en las arterias. Por otro lado, reduce los sofocos y otros malestares de la menopausia, así como los riesgos de sufrir cáncer de mama, colon o próstata. |